Esta prueba no la conocíamos y nos llamó la atención lo bien que hablaba la gente de ella lo que nos motivó a ir a conocerla; la experiencia desde luego valió la pena.


El club deportivo MATXITXAKO TXIRRINDULARI KIROL TALDEA es el encargado principal de organizar este evento sin ánimo de lucro con el fin de promover el deporte a través del ciclismo de montaña. No en vano este año Serrats Aldapa Xtrem era Campeonato de Bizkaia XCM. Aunque también contaba con una marcha popular no competitiva con dos recorridos y distancias diferentes.

La bolsa de corredor del participante era muy completa con los típicos productos que puedes encontrar en otras carreras tales como geles y avena para un desayuno ciclista. Pero sin duda lo más chulo era una sudadera con el logo y nombre de la prueba que nos encantó.

Nosotros fuimos a por la bolsa de corredor el día antes de la prueba pero el mismo día de la prueba también hacían entrega de ella y en el mismo lugar había café y bollería como desayuno para todo aquel que lo desease.
El Campeonato XCM de Euskadi y la ruta larga compartían recorrido y salían ambas pruebas a las 9:00h dando prioridad en las posiciones de salida a los participantes de la prueba competitiva.


La ruta corta (por la que nosotros nos decantamos) tenía su salida a las 10:30h y aunque la distancia no pareciese excesiva la verdad es que nos gustó mucho el recorrido ya que recogía perfectamente la esencia de los montes aledaños a Bermeo.
En nuestra ruta corta nos encontramos todo perfectamente señalizado; era imposible perderse o salir de la ruta diseñada. La subidas eran duras, ya nos lo adviertieron y las bajadas eran muy divertidas casi todas ellas por senderos muy empinados pero muy limpios y peraltados donde notamos claramente el trabajo previo que había hecho la organización para dejar el terreno perfecto.


En nuestra ruta nos encontramos con 2 avituallamientos. En primero de ellos contaba con un montón de comida, fruta, agua fresca, bebida isotónica, frutos secos, gominolas y hasta dulces de chocolate para los más golosos.
Pero el segundo avituallamiento no se quedó atrás, ya que además de todo lo citado del primer avituallamiento tenían un cortador de jamón. Todo un lujo.

Como opinión personal diremos que es una prueba que nos han sorprendido para bien por el gran trabajo de la organización que la lleva a cabo. Desde la buena acogida al participante, el trabajo que realizan en el monte, las actividades infantiles en la zona de meta, sorteos de regalos y el buen ambiente de todos los participantes en la prueba.
Para finalizar, en la llegada a meta se disponía de comida con el ya mítico y abundante marmitaco que preparan todos los años.
Sin duda, una prueba bien hecha de principio a fin.
